domingo, 2 de diciembre de 2018

Soledad

Darte cuenta de que en realidad estás solo, que a nadie le importa si estás vivo. ¿Y por qué te preocupa? Que a tí te importen los demás, no implica que los demás tengan que preocuparse por tí. Nadie está obligado a hacerlo. Debes aprender a vivir solo, a estar en compañía de tus pensamientos y nada más, a no depender de nada ni de nadie. A eso le llaman libertad. Aunque a veces no parezca, no necesitas de nadie para estar bien. Si, la soledad duele, la falta de reciprocidad duele, pero nadie te obliga a hacer cosas por los demás. La realidad duele, que es la que ataca cuando estás solo. Aprende a aceptar tu realidad y a cambiar lo que esté en tus manos. Haz las cosas por tí, finalmente a nadie le importa tu esfuerzo y tus dificultades.

jueves, 5 de abril de 2018

Melodía Nocturna

Hay ruidos en la noche que me inquietan; no sé de dónde provienen, no sé si están en mi recinto o fuera, no sé si previenen de un peligro cercano. Además esta oscuro y no puedo ver más allá de lo poco que se ilumina con la luz de la luna que puede atravesar la claraboya.

Entonces cierro los ojos y me concentro en los sonidos que acallan mis miedos: tu respiración acompasada, la lluvia golpeando en el tejado, tu voz deseándome una buena noche y susurrando un "Te amo". Es como tener una cápsula de cristal que me aparta del mal del mundo.

Pero esta noche es diferente, mi escudo se alimenta sólo de recuerdos; tu silencio es peor que un sonido desconocido en medio de las tinieblas. Hoy me siento vulnerable ante la noche: hoy estás ausente.

viernes, 16 de marzo de 2018

Perfecto


Me tomas de la mano y caminamos sin rumbo fijo. Hace frío y la lluvia empieza a resbalar por mis mejillas. Caminamos en silencio y las ideas empiezan a agolparse en mi mente ¿Qué hiciste para meterte en mi vida? Estaba tranquila, cómoda en mi soledad. Pero me faltaba vida, había olvidado lo que se siente al dar un beso, una caricia, un abrazo. De repente llegas y empiezas a poner todo de cabeza, como un niño pequeño frente a un baúl lleno de juguetes. Me llenas de vida y energía, al punto de no querer dormir para no despedirme en la noche. Aunque dormir es un consuelo, cuando al despertar sé que faltan menos horas para verte de nuevo.
De repente me abrazas y haces que olvide el tiempo, y con él quedan a un lado mis temores y mis dudas. Es entonces cuando la certeza de saberte mío es suficiente. No importa el frío de la noche cuando tengo el calor de tu abrazo. Te detienes y empiezas a quitarme el pelo de la cara, siempre travieso y despeinado. Me miras a los ojos y me pierdo en tu mirada; dices tanto sin musitar palabra. Mi corazón y mi respiración se aceleran; todo mi ser se agita con sólo tenerte cerca.
Acercas tus labios a los míos, cierro los ojos y me despierto. Tanta perfección sólo podía ser un sueño.

sábado, 13 de enero de 2018

5 pasos para cantar(le) por primera vez

1. Primero debes escoger una canción que te guste y sea acorde a la ocasión. Así será más sencillo el proceso y mejor el resultado.

2. Busca la letra, familiarízate con ella y, si es posible, apréndela.

3. Escucha la canción muchas veces, tantas como sea posible, para aprender la melodía.

4. Ensaya tu canto, mejor si estás solo para evitar comentarios desmoralizantes. Canta una y otra vez hasta que te sientas preparado.

5. Sienta al sujeto de tu inspiración en un lugar cómodo, respira profundo y canta.

Nota: Estos pasos aplican también si vas a grabar(le) un audio o un vídeo.

viernes, 20 de octubre de 2017

El silencio

Ese momento en el que el silencio de la noche abarca todo y quedas en compañía de tus pensamientos y conversas contigo mismo, como si de los mejores amigos se tratara. Y empiezas a reprocharte, porque una vez más has dejado inmiscuir un intruso; has dejado intervenir al corazón. Así me encuentro, pensando y recordando, tratando de encontrarle lógica a tu actuar.

Mis silencios siempre son para ti un misterio, porque no sabes lo que pasa en mi interior cuando estoy a tu lado. No es que no tenga nada que decir; sólo me encanta escuchar tus historias y tus pensamientos. Además de que me pierdo en tus ojos y en el movimiento de tus labios, que invitan a un beso.

Un beso... Algo que anhelo y a lo que le temo. Por eso prefiero buscar tu olor en otro cuerpo, tu dulzura en otros labios, tu picardía en otra sonrisa, tu inteligencia en otros ojos. Te juro que lo he intentado. Otros me han besado, otros me han amado, otros me han tocado. Pero no puedo dejar de pensar en si fueran tus manos y tus labios los que recorren cada poro; en tus labios, tu olor y la suavidad de tus manos. Es más fácil aceptar las caricias de otro que arriesgarme a sentir una vez más tu desprecio.