miércoles, 3 de abril de 2019

Camino

Anochece y empiezan a verse las estrellas. La luz de la luna me acompaña, el camino por delante aún es largo. El murmullo de los árboles se convierte en música y las cigarras llevan la melodía con su canto. Los recuerdos se agolpan en mi mente, las sonrisas, los momentos compartidos, cada una de las palabras dichas. Las piernas se empiezan a sentir pesadas; más que el cansancio pesa la vida. Tantas cosas por decir, tantas caricias pendientes, tantos besos sin destino. Desde que partiste cada día está lleno de ausencia y duele saber que de la muerte no hay regreso. Respiro y sigo adelante, detenerse no es una opción cuando al otro lado aún hay alguien que te espera.

1 comentario:

  1. detenerse no es una opción, cierto, pero, a veces, es necesario, no detenerse como algo irremediable.. una pequeña parada, para respirar, para tomar fuerzas y seguir caminando....

    ResponderEliminar